Sonido 70V en restaurantes: qué comprar y por qué

Sonido 70V en restaurantes: qué comprar y por qué

Un viernes a las 8:30 pm, tu restaurante está lleno y el lugar suena “raro”: en dos mesas la música se siente fuerte y cansada, en otras no se entiende nada, y en la terraza casi no llega. Ese problema rara vez se arregla subiendo o bajando el volumen. Se arregla con distribución, control por zonas y potencia bien calculada. Ahí es donde un sistema de sonido 70V para restaurantes suele ser la solución más práctica.

Qué es un sistema 70V y por qué se usa en restaurantes

Un sistema de línea de 70V (70.7V nominal) es una forma de distribuir audio a múltiples bocinas a través de tiradas de cable largas, manteniendo control y consistencia. La clave es que cada bocina lleva un transformador con “taps” (selecciones de potencia en watts). En vez de pensar en ohms y combinaciones de impedancia, piensas en cuántos watts asignas a cada bocina y cuánto total le pides al amplificador.

En un restaurante esto importa porque casi nunca tienes una sola zona. Tienes comedor principal, barra, baños, pasillos, terraza, a veces una sala privada. Y lo que necesitas no es “más volumen”, sino cobertura uniforme a un nivel cómodo. El 70V se vuelve un estándar en instalaciones comerciales por tres razones: permite más bocinas en paralelo sin complicar la carga, tolera mejor las distancias (menos pérdida en cableado comparado con baja impedancia) y facilita el control por zona cuando se combina con amplificación multizona o matrices.

También hay un motivo operativo. En un negocio, el sistema debe funcionar todos los días con personal que no es técnico. Un 70V bien planteado reduce la probabilidad de errores como “mover” una bocina y desbalancear todo el sistema o reventar un canal por una carga mal conectada.

Cuándo sí conviene y cuándo no

Conviene casi siempre que tengas más de 6-8 bocinas repartidas, techos altos, tiradas largas o necesidad real de zonas. Si el plano del local te obliga a cablear 20-60 metros hasta algunas áreas, el 70V te simplifica la vida.

No siempre es la mejor opción si buscas un enfoque audiófilo de listening room con dos bocinas premium en un espacio pequeño y controlado. Por ejemplo, un wine bar muy íntimo con 2-4 bocinas de baja impedancia bien ubicadas puede sonar más “HiFi” con un amplificador estéreo tradicional. El 70V prioriza consistencia y cobertura, no necesariamente la última décima de microdetalle.

Hay escenarios mixtos: restaurantes que quieren música ambiental en 70V y, al mismo tiempo, un “punto de impacto” en barra con subwoofer o bocinas de rango completo a baja impedancia. Se puede, solo hay que separarlo por zonas y por amplificación.

Cómo se diseña un sistema de sonido 70V para restaurantes

El error más común es elegir equipo “por watts” sin pensar en el mapa. En 70V, la pregunta correcta es: ¿qué nivel de presión sonora necesitas en cada área y cuántas bocinas hacen falta para cubrirla sin hotspots?

1) Empieza por zonas, no por bocinas

Define zonas por experiencia, no por paredes. Un comedor y una barra en el mismo espacio pueden ser dos zonas si quieres ambientes distintos. La terraza suele requerir su propio control porque cambia con el ruido exterior. Baños y pasillos deben ser discretos pero presentes.

Si necesitas volúmenes diferentes por horarios (brunch vs cena) o eventos, el control por zonas se vuelve obligatorio. Eso determina si te conviene un amplificador multizona 70V, varios amplificadores, o una combinación con un mixer/matriz.

2) Cobertura antes que potencia

En música ambiental, más bocinas a menor nivel suele sonar mejor que pocas bocinas “gritando”. Con bocinas de plafón (ceiling) buscas una cobertura regular, y con bocinas de superficie (pendant o on-wall) buscas dirigir el audio sin rebotes excesivos.

La distancia entre bocinas depende de techo, dispersión y nivel objetivo. Como regla operativa, si en una zona tienes puntos donde “casi no se oye” y otros donde molesta, el problema es de distribución y ubicación, no de amplificación.

3) El cálculo de potencia en 70V es simple, pero no hay que hacerlo a ojo

Cada bocina tiene taps típicos: 2W, 5W, 10W, 15W, 30W (varía por modelo). En restaurante, muchos proyectos funcionan con 5W-15W por bocina en interior, y más en exterior si hay ruido y viento.

Sumas los watts de todas las bocinas de una misma línea/zona y agregas margen para headroom. Un margen realista es 20%-30% para no llevar el amplificador al límite. Ejemplo: 12 bocinas a 10W = 120W. Con margen, buscarías un canal de 150W-200W a 70V para operar relajado.

El trade-off: taps altos te dan más SPL por bocina, pero también elevan consumo total y hacen más evidente cualquier mala ubicación. Taps más bajos exigen mejor distribución, pero el resultado suele ser más cómodo y parejo.

4) Cableado: menos drama, pero con buenas prácticas

El 70V permite calibres más delgados que baja impedancia para la misma distancia, pero en restaurantes vale la pena cable de instalación de calidad y rutas limpias. Evita empalmes improvisados en plafón, etiqueta zonas y deja acceso a puntos clave. El costo de “orden” es muy bajo comparado con el costo de fallas en operación.

Qué equipo elegir (sin sobrecomprar)

Un sistema 70V típico se compone de fuente de audio, control (mixer o preamplificación), amplificación 70V y bocinas con transformador 70V. A partir de ahí, lo que cambia es la escala y el nivel de control.

Bocinas: plafón, colgantes y exteriores

En interior, las bocinas de plafón son la elección más común por estética y cobertura. Si el techo es muy alto o industrial abierto, los modelos colgantes (pendant) ayudan a bajar la fuente sonora y mejorar inteligibilidad a menor volumen. En exterior, necesitas bocinas con protección a intemperie y herrajes correctos.

El punto fino: la música en restaurante no es “solo música”. A veces se usa para avisos o micrófono (hostess, cierres, emergencias). Si eso está en tu plan, busca bocinas que mantengan claridad en voz, no solo respuesta agradable.

Amplificador 70V: potencia útil y número de canales

Aquí decide el mapa de zonas. Un amplificador 70V de 1-2 canales puede funcionar si todo el local es un ambiente único. Si necesitas comedor/bar/terraza por separado, un multicanal o varios amplificadores dan más control.

Fíjate en:

  • Potencia a 70V por canal (no solo “watts” genéricos).
  • Protecciones térmicas y de sobrecarga, porque va a trabajar horas.
  • Opciones de entrada (balanceadas si vas a tirar cable largo desde un punto de control).
  • Si requiere ventilación activa: en un rack cerrado mal ventilado, cualquier amplificador sufre.

Control: volumen por zona y fuentes

El control puede ser tan sencillo como un mixer con salidas por zona o tan completo como una matriz que enruta fuentes (streaming, TV, DJ, micrófono) a diferentes áreas.

Para muchos restaurantes, lo práctico es: una fuente principal de música (streamer dedicado o reproductor comercial), una entrada para TV y una para micrófono, con control por zona. Si hay eventos, quizá quieras prioridad de micrófono (ducking) para que la música baje automáticamente.

Errores típicos en restaurantes (y cómo evitarlos)

El primero es mezclar bocinas de baja impedancia en paralelo “como si fuera 70V”. Suena obvio, pero pasa: alguien compra bocinas residenciales de 8 ohms, las conecta en cadena y termina con un amplificador al borde o en protección. Si vas a distribuir por todo el local, 70V con transformadores es la ruta segura.

El segundo es poner bocinas donde “caben”, no donde sirven. Sobre una pared dura cerca de mesas, el audio rebota y se vuelve agresivo. En terrazas, la gente cree que necesita más volumen cuando en realidad necesita dirección y cobertura.

El tercero es no dejar margen de potencia. Un amplificador operando al 90%-100% se calienta, comprime, distorsiona y envejece rápido. Más vale sobrar un poco en amplificación y ajustar taps con criterio.

El cuarto es no pensar en operación diaria. Un control confuso termina con personal moviendo perillas al azar. Lo ideal es un control por zonas claro, con niveles limitados o presets.

Qué esperar en resultados cuando está bien hecho

Cuando un 70V está bien diseñado, la música “desaparece” como problema. Las mesas no compiten con el volumen, la gente conversa sin levantar la voz, y tu marca se siente consistente en todo el recorrido del cliente. Además, el sistema se vuelve estable: menos quejas, menos ajustes y menos llamadas por fallas.

En términos de inversión, el 70V suele optimizar costo total porque reduce complicaciones de carga, simplifica cableado y escala mejor. Donde sí vale gastar más es en bocinas adecuadas al espacio y en el control por zonas. Ese es el músculo real de la experiencia.

Si estás armando o renovando tu instalación, en Mundo HiFi suelen manejar tanto líneas Professional como opciones de amplificación multizona y 70V con compra en línea de precio neto y envío gratis, lo cual ayuda cuando necesitas equipar rápido y con certeza.

La mejor señal de que vas por buen camino no es el número de watts en la ficha técnica. Es que puedes caminar por tu restaurante y sentir el mismo “ambiente” sin pensar en bocinas, sin puntos molestos y sin zonas muertas. A partir de ahí, el audio deja de ser un pendiente y se vuelve parte de tu operación diaria.

Regresar al blog